El Cementerio fue edificado en el año 1822 en la parte del huerto que era propiedad de los frailes Recoletos.
En un principio se llamo Miserere, luego del Norte y en la actualidad lleva el nombre con el que todos lo conocen. El estilo arquitectónico utilizado para la construcción del cementerio es neo-colonial, neoclásico y barroco, lo que le otorga un gran nivel y lo hace uno de los cuatro más importantes del mundo.
Es sus bóvedas y mausoleos yacen las personalidades más importantes del país y los integrantes de la aristocracia porteña.
Más de 70 bóvedas fueron declaradas Monumento Histórico Nacional y el Cementerio en sí es considerado Museo Histórico Nacional desde el año 1946, por los personajes ilustres que aquí descansan, por la calidad arquitectónica y por sus magníficas esculturas.

En el interior del Cementerio descansan los restos de personalidades destacadas de la historia argentina.

Existen numerosas visitas guiadas al Cementerio, en las cuales te encontraras con imponentes bóvedas, esculturas y descubras juntos el significado de la simbología religiosa y masónica. También estará presente la Historia, con sus próceres y presidentes, premios Nóbel, historias de amor y bellas durmientes y algunos misterios impactantes que te erizarán la piel.

Pero no todo es muerte en el barrio de Recoleta. Es más, se podría decir que es un barrio ambivalente, ya que por un lado encontramos la vida y por el otro como pudimos apreciar la muerte.Por el lado de la vida, hay numerosos bares, restaurantes, parques florecientes, ferias de artesanos y hasta un shopping, de los cuales el turista puede disfrutar después de visitar y conocer los secretos que esconde el Cementerio detrás de sus muros.










