martes, 3 de julio de 2007

Plaza Francia: Artesanías, bohemia y espectáculos

Por Daniela Celiz

Buenos Aires se caracteriza por sus paseos culturales al aire libre. Entre los tantos lugares que tiene para recorrer se destaca el paseo de los artesanos en el barrio de Recoleta, lugar obligado para aquellos que gusten de espectáculos callejeros a la gorra, obras de títeres, adivinación del futuro o artesanías únicas en un extenso y vistoso lugar como es la Plaza Francia

En Recoleta, uno de los barrios más pintorescos y modernos de la ciudad, se extiende la feria de los artesanos, ubicado en la Plaza Torcuato de Alver (Francia). Este paseo surge hace más de 30 años, con la iniciativa de hippies que se asentaron en el paredón del viejo hogar de ancianos y colocaron sus muestras a la vista de la gente que pasaba por el lugar.

Artistas callejeros, deleitan al variado público con sus actuaciones los fines de semana y feriados. Además, mientras escuchan un recital de guitarra, pueden disfrutar de una sesión de masajes al aire libre.
“Estatuas vivientes” también forman parte del recorrido.

Los distintos puestos ofrecen gran variedad de productos, desde mates de madera, obras de arte, esculturas, títeres, hasta cosas dulces: manzanas confitadas y garrapiñadas entre otras
El baile característico de la cuidad tampoco se quedó afuera, bailarines de tango ofrecen un espectáculo a la gorra, para los amantes de este tipo de representación.
El centro cultural recoleta ofrece obras de teatro gratuitas para los visitantes; además pueden presenciar diferentes obras de arte, pinturas, esculturas y exposiciones fotográficas, o participar de los diferentes talleres.

Algunos jóvenes aprovechan la tranquilidad y la paz del el lugar para estudiar, o simplemente para reunirse a tomar mates o tocar la guitarra.
Puestos que intentan descifrar el destino o el futuro se aventuran en el recorrido de la Plaza, ofreciendo videncia, tarot y lectura de las manos.

El recorrido de esta Feria evoca diferentes emociones, pero más que nada transmite el ambiente bohemio, donde los diferentes artistas muestran sus obras y shows a un público que abarca a los más chiquitos hasta la gente mayor.

Verde que te quiero verde...Recoleta

Por Sol Frontini.

En el centro de la ciudad de Buenos Aires, se encuentra un barrio turístico por excelencia debido a su oferta cultural, arquitectura y grandes espacios verdes. Estos espacios en donde se puede disfrutar de grandes y pintorescas ferias artesanales, de espectáculos callejeros de música, videntes, payasos y una arquitectura que mezcla lo antiguo con lo vanguardista, son sumamente llamativos y hacen de este un destino para el turista.

En recoleta se encuentra el Centro Cultural Recoleta, en donde se exponen diferentes temáticas; también el cementerio y la Facultad de abogacía, distinguidos por su arquitectura, además espacios como el Hard Rock café, Buenos Aires Desing y decenas de opciones para disfrutar.

En sus plazas y con sol a favor, uno puede disfrutar de grandes y viejos árboles de la paz que ellos transmiten; muchos jóvenes aprovechan la tranquilidad del lugar para leer sobre el césped o bien juntarse a tomar nuestra tradicional infusión, el mate, mientras son espectadores de alguno de los espectáculos musicales.

Para los más chiquitos, están los tradicionales juegos de plaza, obras de títeres interactivas, payasos y estatuas vivientes.

Para los mayores, y no tanto, hay espectáculos de tango y música tradicional.

En fin en estas plazas se puede pasar el día en familia y seguro que vas a encontar algo para vos.

San Telmo, alma de Buenos Aires

En esta ocasión le proponemos al visitante de Estilo Buenos Aires, un paseo por uno de los barrios emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires: San Telmo.

Barrio de casas que aún guardan el aspecto de la colonia, San Telmo es testigo mudo de la historia de nuestro país. Sus calles empedradas nos hablan de luchas: luchas heroicas por la independencia nacional y luchas personales por la supervivencia.

La cita ideal es durante el fin de semana: el turista podrá disfrutar del espíritu porteño en toda su dimensión, perdiéndose en los cafetines y casas de antigüedades, así como también deleitarse con un despliegue artístico callejero que tiene lugar para el tango y los ritmos internacionales en una mixtura propia de una ciudad cosmopolita que no desconoce su tradición.


La casa de Esteban De Luca: Un restaurante con historia






En el corazón del barrio de San Telmo la historia vuelve a latir. “la casa de Esteban De Luca”, es la responsable. Ubicado en Carlos Calvo 383, el lugar data de fines del siglo XVIII. Allí vivió Esteban de Luca, un conocido militar, poeta y periodista, que participó activamente durante las invasiones inglesas como subteniente en el Batallón 3 de Patricios.
De Luca fue el primero en realizar un canto patriótico musicalizado, que posteriormente fue publicado por la Gazeta de Buenos Aires en noviembre de 1810. Su casa fue escenario de muchas de las reuniones patrióticas previas a la revolución de mayo. Por estos y otros motivos, el restaurante ha sido declarado Monumento Histórico Nacional.
Al ingresar al lugar, lo primero que se observa es el ámbito cuyo techo sostienen los antiguos tirantes de quebracho que mantienen las paredes sin modificación alguna. Dos escalones permiten el acceso a la casa. En el primero un comedor íntimo tiene incorporado al segundo, donde se encuentra un pequeño mostrador ligado a un comedor cerrado. En este sitio se puede disfrutar de sabrosos platos, entre los que se destacan las pastas caseras, como los Macarrones con queso, o los ñoquis, y de los mejores vinos del país.
La casa, además de contar con sabrosos platos goza de muy buen gusto en las artes. Allí se conservan pinturas de Jeoffrey que visten la pared que da hacia la entrada, haciendo del mismo un ambiente familiar, que por un rato nos hace olvidar la tecnología y la época que nos toca vivir.

Buenos Aires al alcance de todos

Recorrer la ciudad y sus paseos no solo significa salir con billetes: Existen varios lugares para disfrutar de forma gratuita. Uno de ellos es la clásica Costanera Sur, que cada fin de semana atrae a jóvenes y adultos que buscan pasar una tarde al aire libre.


Uno de los modernos diques en Puerto Madero.




El centro de la Reserva Ecológica.



El lugar es frecuentado por parejas, quienes encuentran allí un romántico espacio.



Los niños tambien son protagonistas: Los rollers son un clásico en la Costanera.



Una postal del paseo al atardecer.



A pesar de estar cerca del centro de Bs As, la reserva consigue ser un lugar calmo
y apto para el esparcimiento.



Los espacios verdes, bien verdes: la limpieza es un símbolo del paseo.



Las construcciones rivereñas son un clásico del lugar y ofrecen privilegiadas vistas.



Al atardecer, los miradores presentan al circuito de manera mágica.



El calmo río representa uno de los puntos visuales mas destacados del lugar.



Un vendedor ofrece sus artesanías: una de las atracciones preferidas de los turistas.



Los clásicos copos de nieve -infaltables en el paseo- deleitan a grandes y chicos.



El cuidado y la higiene son muy importantes en toda la ciudad, y la Costanera
no es la excepcion: aquí, un clasificador de residuos.



Terminando el recorrido, la noche cae y se encienden las luces. En la foto, una grúa
en desuso, parte del paseo peatonal que rodea los diques.