domingo, 15 de julio de 2007

Un paseo por la feria

Frente a la Plaza Francia, donde el limite entre los barrios porteños de Palermo y Recoleta parece haber sido borrado por las pisadas de miles de turistas, se levanta una de las ferias artesanales mas importantes de la ciudad. Allí, cientos de artesanos exponen orgullos sus manualidades a un innumerable número de curiosos y turistas de todos los países, que entre el asombro y la maravilla se acercan a contemplar, y si el bolsillo aguanta ¿por qué no?, a comprar diversos artículos que si bien trabajados en serie, cada uno parece único e irrepetible, tanto que con mucha justicia podrían exhibirse en museos debido a su inigualable valor artístico.
Curiosamente, no muy lejos de allí, se levanta soberbio e imponente el celebre Museo Nacional de Bellas Artes, donde el curioso o el amante del arte puede contemplar los largos pasillos del edificio donde se puede contemplar bajo la luz tenue de las lámparas algunas de las obras de los artistas mas reconocidos: Goya, Picasso, Cézanne, Manet y Xul Solar, entre otros.


A pocos metros del enorme edificio donde puede apreciarse la majestuosa obra de Rodin “El beso”, se encuentran galerías interminables de puestos pobladas de artistas anónimos, pero no por ello menos talentosos. Entre ellos, en un rincón del “Paseo de las Artes”, se encuentra Gustavo Dalton Correa, quien con el sencillo objetivo de “resaltar la belleza de lo más simple” exhibe su obra intentando vivir de aquello que tanto ama: la pintura.


“En realidad pinte toda mi vida, pero me dedico a la pintura desde hace cinco años. Antes trabajaba en gastronomía, en relación de dependencia. Pero luego me pasó lo que a muchos argentinos: la crisis del 2001. En esa época yo me quede sin trabajo y como venía mandando mis obras a concursos y había ganado premios, decidí salir a vender mis cuadros. Al principio costo, pero fue hasta encontrar el lugar y poder echar un poco de raíces, pero después por suerte y gracias a Dios puedo vivir de la pintura” confiesa Gustavo.
Así, haciendo de su oficio su profesión, Correa afirma que sus trabajos “se venden bien, pero todo es relativo. Ahora estamos en lo que nosotros llamamos la famosa temporada baja. Hay turismo, pero no compra tanto arte o no tiene un poder adquisitivo tan elevado como el que empieza a haber a partir de agosto y septiembre hasta abril del otro año”.


Por último, frente a lo llamativo de su trabajo el artista confiesa que “ahora estoy trabajando con dos técnicas, por un lado, con pastel a la tiza, que es lo que se llama “técnica seca” porque se trabaja directamente con una tiza y se va fijando con un spray a medida que uno va avanzando con la obra. Después, el otro tipo de técnica es con acrílico, que se trabaja con pincel. En realidad mi exclusividad es pastel, pero hora estoy trabajando bastantes en mis obras con acrílico. Son todas naturalezas muertas. Lamentablemente hay gente que no les gusta la “naturaleza”. El problema es que a veces se toma como un paso de estudio. Pero yo las hago porque me gustan mucho” sostiene el artista al señalar uno de sus cuadros, donde por momentos parece que la eternidad es posible. Como para reafirmar lo una vez dicho por Da Vinci de que “la belleza perece en la vida pero es inmortal en el arte”.

Flavio Florencio Sanchez

1 comentario:

Anónimo dijo...

que linda muestra de arte la de los artistas del Paseo de las Artes que exponen al aire libre!!! Encontré muchísima creatividad, y artistas con técnicas jamás vistas, como un tango sensualísimo hecho con acrílicos a reliebe... un lujo!!!!